El Bar Díaz es un clásico dentro del barrio de Embajadores y, además de ello, uno de los favoritos de Malaestrella, con lo que es más que lógico que abramos el blog con una reseña del lugar. Es un bar de barrio de libro, de esos con barra alargada repleta de viandas, parroquianos de toda la vida y sonido de tragaperras como música de fondo, aunque tiene una particularidad que lo hace aún más interesante. Mejor dicho, dos particularidades, ya que son dos las salas de comedor que hay en el fondo del local donde se puede estar sentado más tranquilamente para disfrutar de la cena o el picoteo de turno.
El Bar Díaz es uno de esos sitios donde ir cuando a uno le apetece que le traten bien. La señora Encarni, que es el alma del local, le tratará a uno como si hubiera ido a comer a casa, sacándole platos y platos de comida gratuita durante todo el tiempo que se esté en el bar, por lo que desde luego no es el lugar indicado para ir si se quiere cuidar la línea. Boquerones fritos, tortilla, muchos tipos diferentes de canapés (ensaladilla, lacón y jamón con tomate principalmente) o alguna sorpresa que acaba saliendo de la cocina. Es verdad que la comida quizá no es gourmet, pero salir comido con tres cañas en el Madrid actual no tiene precio. Bueno, sí que lo tiene, pero sale mucho más barato que el habitual.
Los precios de las raciones están en la media de Madrid, pero hay que decir que el tamaño es mayor de lo habitual. Quizá las bravas no sean las mejores de Madrid y la tortilla suela estar un poco sosa para mi gusto; pero las raciones de chopitos, ensaladilla y croquetas- entre otras- son muy aceptables. Los bocadillos son inmensos, dan para compartir entre dos de sobra. Ojo a quien no vaya al bar con mucho hambre, igual debería esperar a ver qué tapas gratis le ponen antes de pedir comida extra.
El Bar Díaz tiene, de todos modos, su mejor versión los días de fútbol. Aparte de ser la sede de la peña madridista del barrio -aunque Malaestrella ha visto celebrar allí los triunfos de los equipos más insospechados-, las dos salas interiores disponen de televisores y, los días de partido importante, se ponen hasta los topes. Ideal para vivir el ambiente de fútbol, pero no es el mejor momento para que a uno le mimen o le abarroten de comida, ya que Encarni suele estar hasta arriba de trabajo. Para quien vaya a comer en cantidades industriales, mejor que se pase algún otro día entre semana.
Ubicación: Embajadores 65
Metro: Embajadores
En una frase: Dignísimo ejemplo de la tradición de la tapa gratis. Ideal para comilonas por poco dinero y futboleros en busca de lugar para ver los partidos.








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22 Diciembre 2009 at 5:53 pm
Ahi es donde vas a ver tu el futbol!! El de la peña madridista!!
Cuando has empezado este blog?? Veo que dominas el diseño web!!
Me has ganado con la web!!!!! Ademas has estado haciendo critica en mi barrio y no me has dicho ná
Nacho