Uno de esos pozos de sabiduría popular que hacen su casa de los bares de Madrid y extrarradio le dijo una vez a Malaestrella que si iba a un barrio desconocido y quería comer un menú del día bueno y barato, entrara sólo en los bares o restaurantes donde viera obreros de la construcción. No es para que le den a uno el Nobel de Economía por este descubrimiento, pero cuando uno pasa por zonas como Serrano donde parece que comer sale caro “porque ellos lo valen”, se agradece. Así que, quien quiera aislarse de las tiendas de moda elitistas o del ejecutivo de traje y corbata, tiene en el Mercado de La Paz- en general- y en Casa Dani- más en particular- un buen remedio.
El Mercado de La Paz es un lugar que choca con la idea preconcebida de Serrano, pero no por ello deja de estar a poco más de doscientos metros de esta calle, a una manzana del Corte Inglés. El ambiente de sus puestos sabe a mezcla extraña del ultramarinos de toda la vida, carnicerías y pescaderías y pequeñas ferreterías que tan pronto de venden una cafetera como te hacen la copia de una llave, pero donde también han surgido fantásticas fruterías y hasta algún puesto de delicatessen. Vamos, que La Paz es un mercado típico de barrio, un pelín más selecto de otros que hay en Madrid, pero mercado de barrio al fin y al cabo.
Dentro de este mercado de barrio, hay también espacio para pequeños bares que a veces no pasan de una barra con taburetes donde tomar un plato combinado. Sin embargo, al final del mismo (entrando desde la calle Ayala), hay un par de establecimientos algo más amplios donde comer bien y barato, entre ellos Casa Dani, que hoy nos ocupa.
Casa Dani es un bar extraño, que en la hora de comidas y la de desayunos puede resultar incluso caótico, pero encantador. Tiene dos zonas diferenciadas que no ocupan más de lo que serían dos puestos tradicionales del mercado, pero siempre muy vivas. En una de ellas, hay una barra donde se sirven los encargos y también se puede aprovechar para tomarse algo ligero, un bocadillo o, incluso, el menú del día si no se ha encontrado sitio en la zona de comidas. Cuando no son las horas más fuertes de la comida (a media mañana o en la sobremesa), incluso esta barra suele ser un sitio tranquilo para acomodarse y tomar algo, pero en los momentos más concurridos del día es, básicamente, un lugar de espera de encargos o de paso rápido. La otra parte, una sala tras la barra, es una pequeña zona de mesas donde se sirven los menús del día y las comidas. No es especialmente elegante, ni confortable, pero si se encuentra una mesa se come bien y barato. Los parroquianos que repiten y tratan a los camareros con familiaridad dan fe de ello.
Evidentemente, cuando el ritmo del mercado decae -esto es, generalmente, después de comer- Casa Dani pierde también afluencia y gana en tranquilidad. Que nadie piense en tomar las primeras cervezas de la noche o cenar allí, porque el lugar llevará tiempo cerrado. Es un bar típico de mediodía y, sobre todo, para comidas -aunque también sede fija para el desayuno de algunos trabajadores del barrio-.
La comida es básicamente casera y bien preparada en la pequeña cocina del local. Nada de florituras gastronómicas, pero los platos tradicionales del menú del día saciarán en cantidad y calidad a quien busque una comida elaborada. El menú del día ofrece una de las mejores relaciones calidad/precio en la zona, pero también es muy habitual para encargar bocadillos (muy grandes y de especialidades generalmente tan castizas como grasientas: chorizo frito, salchichas, calamares, boquerones…) a buen precio, tanto para comer en la barra como para llevar. Para el desayuno, recomiendan especialmente el pincho de tortilla.
Casa Dani no es desde luego un lugar para mantener una comida de trabajo, llevar a un conocido sin mucha confianza o, incluso, para tomarse unos vinos o cervezas con el jefe o los compañeros (para eso ya están en la acera de enfrente los pinchos del Jurucha, bastante más elevado en sus aspiraciones gastronómicas y precios); pero sí que es una referencia para quien pase por el Barrio de Salamanca y quiera comer como en casa y sin florituras gastronómicas por un buen precio. Abstenerse, eso sí, amigos del diseño y -sobre todo- quienes no soporten las aglomeraciones a la hora de comer.
Ubicación: Ayala 28
Metro: Serrano
En una frase: Bar popular situado en el interior del Mercado de la Paz, con comida casera y menús y bocadillos a buen precio. Quizá demasiado concurrido en las horas de comida.








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2 Febrero 2011 at 8:56 pm
ESTUVIMOS EN CASA DANI Y FUE UN PLACER TOMAR UNAS TAPAS ALLI,X SU SIMPATÍA PROFESIONALIDAD Y BUENA COMIDA,NOS LO PASAMOS ESTUPENDO Y MANDAMOS BESOS ALOS DUEÑOS LOLA Y DANI Y TAMBIEN A SU HIJO Y A LOS CAMAREROS .EN CUANTO PODAMOS VOLVEREMOS.DESDE MENORCA SALUDOS
1 Abril 2011 at 6:08 pm
Soy una clienta esporádica de Casa Dani, porque no está en mi ciudad; pero cuando voy a Madrid es visita obligada. Se come y se tapea estupendamente.
Tienen algunos platos que no los encuentras igual de bien preparados en casi ningún otro sitio ( tortilla de cebolla, callos madrileños…)y un camarero en la barra que da gusto (hablo de Dani jr.) es un sitio estupendo.